EFE |
Valencia
La
Asociación Nacional de Empresarios de Locales de Alterne
(ANELA) ha solicitado a la Delegación del Gobierno en
la Comunidad Valenciana el permiso de residencia y trabajo
para dos jóvenes de nacionalidades lituana y rumana víctimas
de la trata de blancas, ya que eran obligadas a
prostituirse por un grupo mafioso del Este. Según informaron
fuentes de la entidad, sus servicios jurídicos han solicitado
los citados permisos basándose en el amparo que la Ley
de Extranjería da a aquellos extranjeros en situación
irregular que sean víctimas de actos de tráfico ilícito
de seres humanos, que denuncien a los autores de estos
hechos y colaboren con las fuerzas de seguridad del Estado
en su captura.
El
citado grupo, según ANELA, 'coaccionaba y maltrataba'
a las dos jóvenes que 'han recibido el amparo' de esta
asociación 'tras presentar las correspondientes denuncias
ante la policía nacional contra estos individuos'. Estas
acciones, afirmaron, obedecen al objetivo de esta asociación
de 'oponerse de manera frontal a estas prácticas mafiosas'.
ANELA
conoció, a través de dos empresarios del sector de Valencia,
que dos mujeres muy jóvenes que alternaban en sendos locales
estaban siendo coaccionadas desde tiempo atrás por individuos
que las visitaban en estos locales. 'Tras interesarse
por su situación los gerentes y propietarios de estos
clubes consiguieron saber que ambas estaban siendo explotadas
por un grupo organizado del Este y que, según las chicas,
se quedaban con todas sus ganancias, salvo una ridícula
parte para atender sus necesidades más perentorias y les
era retenida su documentación', según ANELA. Las jóvenes,
que han sido trasladadas a locales con una especial vigilancia
para garantizar su integridad 'dada la peligrosidad de
estos grupos mafiosos', son asesoradas legalmente y protegidas
por ANELA. Ambas jóvenes han denunciado los abusos de
los que fueron víctimas, y en el caso de una de ellas
ya existen diligencias previas que tramita el Juzgado
de Instrucción número 4 de Valencia.