| En el establecimiento existirán
unas 50 habitaciones a disposición de los visitantes. Los inversores
esperan que esta idea innovadora en España fragüe. Sus
análisis optimistas se basan en la novedad de la iniciativa
y en la desinhibición por parte de las mujeres, que reclaman
los mismo espectáculos a disposición de los hombres.
Esas premisas han cimentado un proyecto en el
que participan empresarios especializados en clubes del alterne
y que destaca por una singularidad: sus clientes serán mujeres.
Las personas que se han asociado en esta iniciativa
pretendían ubicar el local en la pista de Silla, en las inmediaciones
de Valencia, pero el fracaso de la reciente implantación
de dos clubes de alterne en Catarroja y Alfafar les ha hecho retraerse.
A falta de ultimar los permisos para confirmar la población,
el negocio se implantará en un municipio costero de La Ribera
o La Safor.
El personal ya ha sido seleccionado. Los empresarios
temían que faltaran candidatos, pero el número de
aspirantes a este trabajo ha superado con creces las previsiones.
Al final han sido 100 los hombres escogidos.
El local funcionará como una macrodiscoteca,
donde las clientas, tras pagar una entrada aproximada de 12 euros,
entrarán en una gran sala de baile. Allí podrán
observar desfiles de modelos masculinos, espectáculos eróticos
o contratar, por unos 90 euros, los servicios de un "boy"
para que les haga un striptease.
Los trabajadores del establecimiento departirán
con las clientas, que podrán amenizar las conversaciones
con invitaciones a sus contertulios. Las copas costarán,
según fuentes del sector, entre 12 y 30 euros.
Las mujeres que deseen mantener contacto sexual
con los empleados del lugar pagarán una tarifa de unos 60
euros si escogen una habitación normal. Allí podrán
permanecer durante media hora. Si prefieren la suite, el precio
aumenta hasta 180 euros, aunque el tiempo de uso se duplica y abarca
una hora.
Los empresarios confían en atraer numerosas
despedidas de soltera. Por esta razón reunirán en
un solo local los espectáculos más manidos en este
tipo de celebraciones. Pero a ellos le unen la posibilidad de mantener
contacto sexual.
El local estaba diseñado para instalarse
en el área metropolitana de Valencia pero, ante la dificultad
que plantea la consecución de licencias por parte de los
ayuntamientos, los empresarios han optado por un punto algo más
alejado.
Y ADEMÁS....
CONSUMIR VIAGRAS.
"La viagra se la pagará el trabajador".
Esta frase, proferida por un portavoz del sector de los clubes de
alterne, refleja la singularidad de este tipo de profesión.
Los empresarios han buscado hombres con una fuerte resistencia,
aunque son conscientes de que existirá la necesidad. Si los
servicios de una persona son requeridos con reiteración durante
una noche, de emplear aportes adicionales, como la citada viagra.
La novedad de este club ha despertado la curiosidad de profesionales
femeninas del sector, que ya han anticipado su asistencia.
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