| La prostitución, ¿un
negocio respetable?
Regularizar en la medida de lo posible la prostitución. Este
es el principal objetivo que se ha marcado como reto la Asociación
Nacional de Empresarios de Locales de Alterne (Anela), fundada en noviembre
de 2000 por iniciativa valenciana.
REDACCIÓN / UNO CONTENIDOS
Desde 1990 Pablo Mayo regenta El Romaní, un club de alterne de
Valencia donde se gestó la revolución. Mayo preside actualmente
la Asociación Nacional de Empresarios de Locales de Alterne (Anela),
donde militan los principales patrones del sector. Sus objetivos: defenderse
conjuntamente, expulsar a las mafias, que el Estado los regule, crear
una marca de calidad, pagar impuestos..., en definitiva, emerger.
Los estatutos de la prostitución
Anela ya tiene sus estatutos, y a uno de los empresarios del sector más
importantes de todo el país. Mayo comenzó uno de sus discursos
fundacionales recordando que esta idea debe servir para garantizar las
condiciones de trabajo de todos.
Para Mayo las ventajas también llegaran al Estado ya que recibiría
unos ingresos que, ahora, no percibe. Por ejemplo: una chica deberá
tramitar un contrato de trabajo y disponer de una licencia fiscal. Con
todo en regla, propietarios y trabajadoras estarían amparados por
la ley, sin resquicios para la arbitrariedad.
Objetivo: la regularización
Anela se fundó con una idea clara y que aún persiste: conseguir
que los empresarios de este sector se constituyan como asociación
con el fin de poder definir sus reivindicaciones. Lo que se pretende es
la regularización de la prostitución en España, de
igual modo que sucede en otros países de la Unión Europea,
como Holanda, Alemania, Bélgica, Suecia o Dinamarca.
Desde Anela reivindican que este tipo de locales sean reconocidos como
una actividad hostelera específica, y que las chicas que alternan
puedan disponer de su epígrafe específico dentro del Impuesto
de Actividades Económicas, en régimen de autónomas.
Las mujeres que trabajen en estos locales pagarán sus impuestos
y de esta manera, sin duda alguna, podrán tener acceso a los mismos
derechos que los trabajadores por cuenta propia.
Mala prensa
Erradicar la "mala fama" que tienen estos negocios es otro de
los objetivos por los que se ha creado Anela, y por eso se pretende que
los locales cuenten con una especie de indicativo, de sello de calidad,
con el fin de que los clientes que quieran hacer uso de estos establecimientos
sepan que acuden a un local con todas las garantías y que no se
van a llevar ninguna sorpresa ni sobresalto.
La asociación, además, ha iniciado una serie de contactos
con aseguradoras médicas para que dentro de sus clínicas,
a las chicas se les puedan practicar las pertinentes revisiones clínicas,
y en caso de no estar en condiciones para trabajar, reciban la baja por
enfermedad y cobren por ello.
Respecto a la "mala fama", además, los estatutos de Anela
lo dejan claro. Cualquier asociado será automáticamente
expulsado si en sus locales permite tráfico de drogas, abuso de
menores o trata de blancas.
De momento, a nivel nacional, ya son más de un centenar los empresarios
asociados a Anela, aunque sus directivos quieren seguir haciendo socios
para llevar adelante sus objetivos.
|