Albacete
Comienza el juicio para varios acusados de delitos de prostitución
en el Club Changó
Dos de los siete inculpados explotaban el local de alterne en el que
trabajan 45 mujeres, 29 de ellas extranjeras que carecían de
permiso de residencia en España.
El Juzgado de lo Penal número 2 inició ayer un juicio
contra siete personas, cinco hombres y dos mujeres, acusados de varios
delitos contra los derechos de los trabajadores, prostitución
y lesiones.
Los hechos se remontan a septiembre de 2002, cuando funcionarios del
Grupo Operativo de Extranjeros de la Policía de Albacete, detuvieron
a los inculpados, entre ellos a J.R.S. y J.C.N.S., que explotaban el
Club Changó, situado en el punto kilométrico 347 de la
N-322, donde al parecer ejercían la prostitución 45 mujeres,
de las que catorce eran extranjeras legalmente residentes en España,
veintinueve eran extranjeras pero que carecían de permiso de
residencia y trabajo en España y dos era menores de edad. Las
mujeres provenían de países como Rusia, Letonia, Ucrania,
Rumanía, Paraguay, Colombia, Ecuador y Brasil.
La defensa de los principales acusados, en prisión sin fianza,
está a cargo del penalista Mariano López Ruiz, quien
en su momento solicitó la libertad provisional de sus clientes,
basándose en que el Club Changó permanecía abierto
y por tanto sus propietarios «no iban a huir de la acción
de la justicia».
Al parecer las mujeres debían entregar a los inculpados 42 euros
diarios, por alojamiento y manutención, cantidad que se les
descontaba al término de su jornada laboral, contra la entrega
de los vales acreditativos del número de clientes con los que
habían tenido relaciones íntimas.
Según parece, a pesar de que algunas de las mujeres ejercían
la prostitución en el club libremente, había otras que
trabajaban por cuenta de otra u otras personas, que utilizaban métodos
coactivos para que aquéllas se prostituyesen y les entregasen
el producto de su trabajo, que les era retenido por los acusados, quienes
conocían la situación en la que se encontraban esas mujeres
y que, conforme a lo previamente convenido con quienes las explotaban,
periódicamente hacían entrega a éstos de las ganancias
que obtenían. También están acusados en la causa
J.B.M e I.S.B, ambos con antecedentes por un delito de lesiones, y
a quienes se acusa de formar parte de una organización dedicada
a favorecer la entrada en España de jóvenes procedentes
de los países del Este, para explotarlas sexualmente.
Para ello les costeaban el viaje a España, donde se les retenía
el pasaporte para introducirlas en el mundo de los clubs de alterne,
induciéndoles a prostituirse y exigiéndoles, mediante
amenazas la entrega del producto de su trabajo. Otros inculpados son
S.B.R.; R.E.I.G. y M.G.O., a quienes se acusaba de inducir a la prostitución
a una mujer extranjera para pagar los gastos originados por su traslado
a España.
Varios años
La Fiscalía solicita para todos los acusados por este caso penas
de varios años de prisión por delitos contra los derechos
de los trabajadores y relativos a la prostitución, más
lesiones en el caso de alguno de ellos. Para el acto del juicio, el
fiscal había solicitado protección especial para tres
testigos, a quienes para evitar que se les identificara se les conocía
con la denominación de Almansa, Hellín y Villarrobledo.