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REUNION
DE ANELA CON LA FEDERACIÓN DE ASOCIACIONES DE VECINOS DE VALENCIA.
ANELA
CEDE EL CLUB DE ALTERNE “TITANIC”, ACTUALMENTE CERRADO, PARA QUE LAS PROSTITUTAS
NIGERIANAS ABANDONEN LA CALLE Y LOS VECINOS DEL PUERTO DE VALENCIA VIVAN
TRANQUILOS
Uno
de los principales objetivos que llevaron a la creación de ANELA
es la regulación del alterne y la prostitución en nuestro país, porque
ello contribuiría de una manera decisiva a que las legítimas demandas
de los ciudadanos que no quieren prostitución callejera a la puerta de
sus casas se cumplan. Por este motivo la Asociación Nacional de Empresarios
de Locales de Alterne ha tomado algunas iniciativas.
De momento,
ANELA se ha reunido con la presidenta de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Valencia, Carmen Vila,
y le ha dado traslado de sus iniciativas y se ha comprometido a realizar
propuestas claras para colaborar en la erradicación de la prostitución
callejera en Els Poblats Maritims, zona portuaria de Valencia, donde jóvenes
prostitutas de origen nigeriano alternan a diario haciendo la calle junto
a las viviendas e incluso portales del barrio.
En este
sentido Pablo Mayo, presidente de ANELA y gerente del Club El
Romaní, ubicado en Sollana (Valencia) ha propuesto a la federación
vecinal la cesión de un Hotel-Club actualmente cerrado y que sólo se emplea
como residencia de empleados de su establecimiento, como posible ubicación
para que las jóvenes nigerianas puedan ejercer su actividad en un entorno
adecuado, lejos de zonas habitadas, y de este modo evitar molestias a
los vecinos. Tal propuesta ha sido bien recibida por parte de la presidenta
de la FAV Carmen Vila, al tiempo que reconocía que el Gobierno debería
regular con urgencia el ejercicio del alterne y la prostitución en nuestro
país.
El diario
Las Provincias,
de Valencia, ha publicado un reportaje con fecha de 22 de abril de 2001,
sobre este tema que reproducimos a continuación.
Domingo,
22 de abril de 2001
Un club de alterne ofrece un hotel para acabar con la prostitución en la calle
El presidente de la Asociación de Clubes de Alterne de España y gerente del complejo
hotelero de El Romaní, Pablo Mayo, ofrece uno de sus hoteles para solucionar
el problema de la prostitución en El Grao y que las prostitutas trabajen
allí como autónomas.
Carolina Fernández (VALENCIA)
El Titánic es el nombre del hostal propiedad del
gerente de El Romaní que ofrece como la residencia de las prostitutas
de El Grao donde podrán ejercer su actividad como autónomas y sin la presión
vecinal a la que están siendo sometidas en los últimos meses. "Tenemos
un hostal muy nuevo y que se encuentra en estos momentos vacío, por eso
hemos decidido ofrecerlo como el lugar donde las prostitutas que ejercen
su actividad en el Grao puedan realizarla aquí libremente sin la presencia
de proxenetas'', indicó ayer Pablo Mayo, gerente de El Romaní y presidente
de la Asociación de Clubes de Alterne de España.
Este empresario, que hace unos días emprendió
la cruzada de regular la prostitución e inició los trámites para dignificar
la profesión más antigua del mundo, pretende ahora ofrecer una residencia
a las prostitutas de El Grao, quienes debido a su actividad han provocado
que los vecinos de la zona protesten en múltiples manifestaciones convocadas
por las asociaciones vecinales.
Por eso, Pablo Mayo quiere aportar una solución
ante las insuficientes medidas que aplicó hace unos meses el Ayuntamiento
en el Grao con la instalación de una carpa de atención a las prostitutas.
"Nuestra propuesta es mucho más sencilla y más útil. Por eso, pensamos
que sería la solución perfecta para no molestar a los vecinos de El Grao
y para que las prostitutas siguieran ejerciendo su actividad'', añadió
Mayo.
El establecimiento se encuentra a tres kilómetros
del complejo hotelero de El Romaní, en el término de Sollana, tiene 19
habitaciones y en un principio funcionó como club de alterne pero se cerró
y en estos momentos es la residencia de los empleados de El Romaní. "Ahora
se hospedan los camareros que trabajan en El Romaní pero está disponible
para explotarlo. Por eso, nuestra intención es que lo utilicen las prostitutas
que actualmente están en El Grao y por supuesto ellas se llevarían todo
el porcentaje de todas sus ganancias'', apuntaron desde el complejo hotelero.
La propuesta fue presentada hace unos días a la
Federación de Asociaciones de Vecinos de Valencia y su presidenta Carmen
Vila escuchó y aplaudió esta idea. "Desde luego es una iniciativa que
aceptamos porque cualquier propuesta que signifique trasladar a las prostitutas
de El Grao a otro lugar siempre es positivo'', añadió ayer Carmen Vila.
Los vecinos piden su regulación
Sin embargo, Vila mantiene que no se llegaría a solucionar el problema en El
Grao. "No debemos engañarnos. Lo principal es regular la actividad porque
si no la iniciativa no sería posible, aunque por supuesto toda idea encaminada
en este sentido es buena. Pero debe ser el gerente de El Romaní quien
ponga en marcha la propuesta, porque a nosotros no nos compete'', matizó
la presidenta de la Federación vecinal.
Tanto Mayo como Vila coinciden en que el lugar
escogido es el adecuado porque está alejado de la población y la llegada
de clientes no altera la vida cotidiana. "A nadie le puede molestar y
además siempre que se realice la actividad en un sitio cerrado es mucho
mejor que realizar la actividad en la calle como hasta ahora se está desarrollando
en el Grao'', comentó Pablo Mayo a LAS PROVINCIAS.

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